SOBRE MÍ
Mi vida no ha sido tan distinta a la tuya. Estudié, encontré un trabajo, me casé y tuve hijos. Durante todo ese camino siempre tuve interés por el autoconocimiento, las energías o la sanación.
Y llegó la maternidad y con ella el punto de inflexión en mi vida, el lugar donde todo se derrumbó, donde la sombra se abrió camino para mostrarme la parte más oscura de la maternidad y de mi misma.
Toda la carga ancestral que llevamos a la espalda esperando a ser liberada generación tran generación. Años de oscuridad, de luz y de redescubrimiento.
Y llegó la astrología para poder dar forma al por qué, el cómo, el dónde y el todo. Para unir las piezas de mi mundo emocional y aprender a MATERNARME a mí misma.
Luego llego el emprendimiento. El atreverme a salir al mundo, a exponerme, a leer cartas, a enseñar, a ser autoridad.
Y ahí se abrió de nuevo una brecha. La herida de Quirón se abrió de par en par. La herida de no ser vista, de no sentirme merecedora, de no estar nunca preparada.
Y suerte que la Astrología estaba allí de nuevo para ayudarme a entender y sostener mi proceso. Fue un momento muy intenso también donde aprendí a PATERNARME a mí misma.
Todas las herramientas que he aprendida en mi vida me sirven todos los días, algunas más espirituales y otras más terrenales. Pero sin duda, los astros son los que más me han ayudado a entenderme a mí y a ayudar a otras mujeres con heridas similares.
Sé que mi carta natal es un reflejo de las mujeres que me rodean y a las que ayudo. Por eso, después de caerme cien veces y levantarme cien más, aprendo y comparto mis herramientas y mi conocimiento.
Porque cuando una brilla, brillamos todas.
Somos compañeras de viaje. ¿Me acompañas?